Latinoamérica: La pobreza extrema llega a 86 millones de personas

Durante el año 2021, la pobreza extrema aumentó a 86 millones en la región de Latinoamérica y El Caribe. Y se prevee que durante este año el crecimiento económico y de desarrollo desacelerá a 2,1%.

Por sexto año consecutivo, la probreza extrema aumentaría en Latinoamérica y el Caribe. Esto salío del informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo de Naciones Unidas que registra la actividad económica en la región.

«Pese a la recuperación económica experimentada en 2021, los niveles relativos y absolutos estimados de pobreza y de pobreza extrema se han mantenido por encima de los registrados en 2019, lo que refleja la continuación de la crisis social», señaló la secretaria ejecutiva de Cepal, Alicia Bárcena, quien añadió que «la crisis también ha puesto en evidencia la vulnerabilidad en que vive buena parte de la población en los estratos de ingresos medios, caracterizados por bajos niveles de cotización a la protección social no contributiva».

Además señaló que durante este año se prevee un aumento de la pobreza como consecuencia de la descaleración en el crecimento de la economía.

A pesar de crecer por encima de las expectivas previstas (6,2%), se prevee para Latinoamérica y el Caribe una desaceleración de crecimiento durante este año del 2,1%. ¿La causa? una persistente incertidumbre sobre la evolución de la pandemia, fuerte desaceleración del crecimiento, baja inversión, baja productividad y lenta recuperación del empleo, persistencia de los efectos sociales provocados por la crisis, menor espacio fiscal, aumentos en la presión inflacionarias y desequilibrios.

“La desaceleración esperada en la región en 2022, junto a los problemas estructurales de baja inversión y  productividad, pobreza y desigualdad, requieren que reforzar el crecimiento sea un elemento central de las políticas, al tiempo que se atienden las presiones inflacionarias y riesgos macrofinancieros”, señaló Bárcena.

De acuerdo con la CEPAL, el crecimiento de 2,1% promedio esperado refleja una alta heterogeneidad entre países y subregiones: El Caribe crecerá 6,1% (excluyendo Guyana), América Central crecerá 4,5%, mientras que América del Sur lo hará en 1,4%. En tanto, en 2021 la región mostró un crecimiento superior al esperado, promediando un 6,2%, gracias a la baja base de comparación que constituyó el año 2020, la mayor movilidad y el favorable contexto externo.

Según el Balance Preliminar 2021, estimaciones muestran que las economías avanzadas crecerían 4,2% en 2022 y serían las únicas que retomarían este año la trayectoria de crecimiento prevista antes de la pandemia. Las economías emergentes, por su parte, tendrían un crecimiento de 5,1% en 2022 pero recién retomarían la trayectoria de crecimiento prevista antes de la pandemia en el año 2025.

Puntos a tener en cuenta: empleo e inflación en Latinoamérica

EmpleoSegún informa la CEPAL, durante el año pasado el empleo se recuperó a menos velocidad que la actividad económica , sólo un 30% de los empleos perdidos en el año 2020 no se recuperaron en el año 2021. Así mismo se acentúo la desigualdad entre hombre y mujeres. «Se observa que las mujeres retornan en menor medida al mercado laboral y presentan mayores dificultades para encontrar empleo, lo que ha profundizado las brechas de género en el mercado laboral regional. La tasa de participación de las mujeres en el tercer trimestre de 2021 fue del 49,7%, mientras que la tasa de participación de los hombres alcanzó un 71,5%, una cifra 2 puntos porcentuales por debajo de la del mismo período de 2019», se sostiene en el informe Balanza preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2021. 

Las mayores dificultades se observaron entre las mujeres de menor nivel educativo. En 2020, este grupo de trabajadoras se vio más afectado por la pérdida de empleo que los hombres con el mismo nivel educativo y que otras mujeres con mayor nivel de formación. Durante los primeros meses de 2021, este grupo fue el que más dificultades tuvo también para reinsertarse en el mercado laboral y, al segundo trimestre de 2021, su nivel de ocupación era un 16% más bajo que el del mismo trimestre de 2019.

Con esos datos, desde la CEPAL sentenció que proyecta una tasa de desocupación de 11,5% para las mujeres -levemente inferior al 11,8% anotada en 2021, pero aún muy superior al 9,5% existente antes de la pandemia en 2019-, mientras que para los hombres la desocupación sería de 8,0% este año, casi igual a la de 2021 (8,1%), pero todavía muy por encima del 6,8% anotado en 2019. La dinámica de creación de empleo hace prever que los mercados laborales no recuperarán los indicadores que tenían antes de la pandemia. La tasa de desocupación se ubicaría en torno al 9,7% en 2021, es decir, en un nivel inferior al registrado en 2020 (10,3%), pero superior al de 2019 (8,1%).

Por otro lado los trabajadores por cuenta propia, la mayoría de los cuales son informales, tuvieron un mayor ritmo de recuperación del empleo que los asalariados; y el empleo informal creció un 70%.

Inflación: En 2021 se registraron presiones inflacionarias en la mayoría de los países de la región, lideradas por aumentos en los alimentos y la energía (la inflación llegó al 7,1% promedio a noviembre, excluyendo a Argentina, Haití, Surinam y Venezuela), y se espera que estas persistan en 2022. Los bancos centrales anticipan que los niveles de inflación se mantendrán por encima del rango meta establecido, aunque tenderán a converger a estos hacia finales de 2022, o comienzos de 2023. Nuevamente el precio de la energía y de los alimentos en los mercados internacionales, así como la evolución del tipo de cambio, serán fundamentales para explicar la dinámica futura de los precios.

Por otro lado recalcan que la suba de preciós se debe a factores multicausales, por lo que las autoridades monetarias deben seguir utilizando un amplio espectro de instrumentos (monetarios, cambiarios y macroprudenciales). Además, señalan la importancia que las políticas monetarias y fiscales prioricen estímulos para el crecimiento económico mientras se contiene la inflación; para ello será necesario la implementaciónde políticas macroeconómicas coordinadas.

Caso Argentina

En los análisis realizados por la CEPAL sobre la inflación, Argentina, junto con Venezuela, Haití y Suriname, fue excluida del conteo general por tener una inflación de tipo crónica con un riesgo soberano crónico(riesgo para el pago de deudas).

El informe declara que «en los casos de países con inflación crónica, y por tanto no incluidos en los promedios regionales y subregionales (Argentina, Haití, Suriname y Venezuela, destaca el aumento de la inflación en la Argentina, en los primeros nueve meses de 2021, que pasó de un 35vene,2% en septiembre de 2020 a un 51,7% en septiembre de 2021.

Además, la inflación en nuestro país trajo como consecuencia la pérdida del salario real de un 16% en el último año, mientras que el nivel de endeudamiento público llegó al 91,1%, seguido por Brasil con 83%.

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